Sesgos, heurísticas y marcos conceptuales, con un ejemplo real de cada uno.
Nuestra mente decide con un modo rápido e intuitivo, u otro lento y deliberado.
LeerNo buscamos la mejor decisión posible, sino una suficientemente buena.
LeerUn cambio en cómo se presenta una decisión, sin prohibir ninguna opción.
LeerEl contexto en el que se presenta una elección cambia lo que elegimos.
LeerLo que contrasta con su entorno capta nuestra atención primero.
LeerLa misma información, presentada de otra forma, cambia la decisión.
LeerJuzgamos una experiencia por su momento más intenso y por cómo termina.
LeerLa primera cifra que ves cambia tu percepción de todas las que vienen después.
LeerDecidimos guiados por cómo nos hace sentir algo, no solo por su lógica.
LeerBuscamos información que confirme lo que ya creíamos.
LeerPerder algo nos duele más de lo que nos alegra ganar lo mismo.
LeerJuzgamos qué tan probable es algo según qué tan fácil es recordarlo.
LeerSeguimos invirtiendo en algo solo porque ya invertimos antes.
LeerValoramos más lo que ayudamos a construir con nuestras manos.
LeerLe exigimos más a cambio de algo que ya es nuestro.
LeerUna cualidad positiva nos hace suponer otras que no vimos.
LeerUna vez que algo pasa, sentimos que era predecible desde el inicio.
LeerValoramos de forma desproporcionada las recompensas inmediatas.
LeerCuanto menos sabemos de algo, peor calibramos cuánto sabemos.
LeerAlgo nos empieza a gustar más solo por volverse familiar.
LeerSubestimamos sistemáticamente cuánto tiempo y costo tomará completar una tarea.
LeerCreemos que nos irá mejor que al resto, incluso sin evidencia que lo respalde.
LeerIgnoramos la probabilidad de fondo y nos dejamos llevar por el caso particular.
LeerCreemos que la suerte se "equilibra" a corto plazo, aunque cada evento sea independiente.
LeerSobreestimamos cuánto podemos influir en resultados que en realidad dependen del azar.
LeerLo malo pesa más en nuestra mente que lo bueno, incluso en la misma magnitud.
LeerAceptamos como precisas descripciones vagas de personalidad, si sentimos que hablan de nosotros.
LeerLo que está por agotarse se vuelve automáticamente más deseable.
LeerCuando no sabemos qué hacer, miramos lo que hacen los demás.
LeerComprometernos frente a otros aumenta la probabilidad de cumplir.
LeerAceptar una petición pequeña abre la puerta a aceptar una más grande.
LeerA veces importa más quién lo dice que lo que dice.
LeerRecibir algo sin pedirlo nos predispone a devolver el gesto.
LeerVer el esfuerzo detrás de un servicio nos hace valorarlo más.
LeerNos quedamos con la opción que ya viene preseleccionada.
LeerSentir que podemos cancelar cuando queramos nos hace decidir con más confianza.
LeerLo que es fácil de procesar nos gusta más.
LeerRacionalizamos después de actuar en contra de nuestras creencias.
LeerCuatro preguntas simples para diseñar cualquier intervención de comportamiento.
LeerLa fricción que dificulta acceder a algo que en teoría ya es tuyo.
LeerTratamos el dinero en categorías separadas, no como algo fungible.
LeerUna tercera opción inferior cambia lo que elegimos entre las otras dos.
LeerDemasiadas opciones reducen la probabilidad de decidir.
LeerLa motivación aumenta mientras más cerca estamos del objetivo.
LeerAtar una actividad costosa a una placentera mejora la constancia.
LeerNo encontramos ningún concepto con esa búsqueda.